¿Por qué la aurora es verde, roja o violeta? Los colores revelan la altitud
Los colores de la aurora no son filtros fotográficos aleatorios. Aparecen cuando partículas energéticas transfieren energía a átomos y moléculas de la alta atmósfera. El gas, la energía y la altitud determinan la luz emitida.
Verde: el color más común
El verde procede sobre todo del oxígeno atómico a unos 100–150 kilómetros de altura. El ojo humano es muy sensible a esa longitud de onda, por lo que domina muchas observaciones y fotografías.
Rojo, azul y violeta
El oxígeno a mayor altura puede emitir rojo, visible en la parte superior de las cortinas o durante grandes tormentas a latitudes bajas. El nitrógeno molecular e ionizado aporta azul, violeta y rosa, especialmente en zonas bajas y bordes energéticos.
Por qué la cámara ve más
Los sensores acumulan luz durante la exposición y registran colores demasiado débiles para la visión nocturna. Una aurora grisácea a simple vista puede aparecer verde en foto sin que la cámara la invente.
Cada color es una firma que revela qué gas fue excitado y a qué altura.
Cómo leer una cortina auroral
Una base violeta puede indicar precipitación energética a menor altura; una banda verde suele corresponder al oxígeno común; una parte superior roja puede proceder de oxígeno mucho más alto. Las alturas son aproximadas y las emisiones se superponen.